dimecres, 8 de maig del 2019

Estudiar dibujando


En general, desde los inicios de nuestra infancia, nos ha dado siempre miedo lo que conlleva estudiar y memorizar, creyendo que era una característica ajena a nuestra naturaleza. Pero, ¿y si lo que no teníamos claro era el concepto? ¿Podríamos convertir tal desastroso e intimidante ejercicio en una actividad divertida y entretenida?

Numerosos estudios han demostrado que el uso de esquemas y dibujos es mucho más eficaz que el simple hecho de poner codos e intentar absorber información con la finalidad de vomitarla a la hora de hacer el examen tan importante por el que hemos dedicado un tiempo que, la mayor parte de las veces, no ha sido en vano.
La habilidad de retener información incrementa uniformemente desde la infacia hasta la adolescencia, aproximadamente hasta los 15 años (Gathercole, Pickering, Ambridge, & Wearing, 2004).

Pero, para ilustrar y complementar esta aptitud en desarrollo, Paivio (1991) demostró que dibujar y representar los conceptos a estudiar es beneficioso para memorizar toda la teoría.  De hecho, existen análisis posteriores que han demostrado la validez del estudio llevado a cabo por el autor mencionado, pues instruir a los estudiantes con la creación de dibujos representacionales (mapas mentales) puede ayudarlos a respaldar la construcción de modelos mentales coherentes con los conceptos a aprender (Schmidgall, Eitel, & Scheiter, 2018).

Referencias:

Gathercole, S. E., Pickering, S. J., Ambridge, B., & Wearing, H. (2004). The structure of working memory from 4 to 15 years of age. Developmental Psychology, 40, 177–190.

Paivio, A. (1991). Dual coding theory: Retrospect and current status. Canadian Journal of Psychology, 45, 255–287.

Schmidgall, S. P., Eitel, A., & Scheiter, K. (2018). Why do learners who draw perform well? Investigating the role of visualization, generation and externalization in learner-generated drawing. Learning and Instruction. doi: 10.1016/j.learninstruc.2018.01.006